CORRIENTE NACIONAL Y POPULAR

"QUIENES ESTUVIMOS, ESTAMOS Y ESTAREMOS SIEMPRE CON EL MODELO NACIONAL Y POPULAR"

viernes, 22 de abril de 2011

“Macri es un conejo negro, porque ni los magos lo hacen trabajar”

El ministro presentó un libro en el que homenajea a Jauretche y busca refutar las verdades absolutas que impone el establishment. Las contradicciones de la oposición, el mito del consenso y el conflicto con el Grupo Techint.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, publicó esta semana su libro Zonceras Argentinas y otras Yerbas. En una entrevista concedida al programa de Radio Nacional Mañana es hoy, que conduce Roberto Caballero, el ministro repasó las zonceras argentinas, cargó contra el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, por su pereza de gestión, y advirtió que el Grupo Techint deberá cumplir con la ley e incorporar a los representantes del Estado en el directorio de Siderar.

–Estuve leyendo el libro. Por un lado, me resultó muy entretenido, y por otro muy reflexivo, porque ataca algunas de las verdades que parecen sacralizadas en los últimos años y lo hace con erudición y algo de humor…

–La verdad es que lo que uno ha intentado hacer, salvando las distancias, y cualquier parecido como dicen es pura coincidencia, lo que hicimos fue valernos de lo que el propio Arturo Jauretche hizo en 1968, al decir que dejaba la puerta abierta para que otro intente seguir adelante con las nuevas zonceras que vendrán, y ponernos a trabajar sobre esas nuevas zonceras que se vienen. Esas zonceras no son otra cosa que esa definición que el propio Jauretche les da, que él hace su análisis y lo exhibe como tal. El formato es el que él mismo le da, hablando de principios introducidos en nuestra formación intelectual desde chicos, que hay dosis para adultos, y en apariencia axiomas. Si este tipo de cosas no se hacen de manera amena, es imposible trabajarlas. Fue estudiar, investigar cada uno de los casos, tampoco es una cosa que uno deba mostrar con rigor científico, nos valimos de la información real y buscamos exhibírsela a la gente de la mejor manera que pudimos.

–Para que la gente entienda: es un libro que tiene varios capítulos. El capítulo de la Zoncera Nueva N° 13, hace referencia a la máxima que indica que hay que volver al equilibrio y al consenso. Me impactó mucho este capítulo… ¿La política es consenso o no?

–La política es consenso y es disenso. Esa es la gran mentira. Acá todo el mundo se asusta cuando hay que ponerse a hablar o cuando se discute, y la realidad es que uno, en ese mismo marco, lo que tiene que estar pensando es en cuáles son las cosas que va a intercambiar y discutir hasta llegar a ponerse de acuerdo, si es que lo logra. Entonces, no es ese verso que nos quisieron vender oportunamente, como que la única forma de salir es la de sentarse como si fuéramos Abuelita dime tú, qué te toca a ti. La política no es para vagos ni para tilingos. Es para gente que realmente sepa hacer política. Lo que nos propusimos hacer nosotros es desmenuzarlo, analizarlo punto por punto. Yo cuento en algún momento que primero hay que saber disentir para poder después coincidir. Primero hay que saber disentir, después amar, después partir como Homero en el tango, pero buscamos que se comprenda que la política se hace. Si no se hace, se padece, dice Bernard Shaw, y eso es lo que consolidamos como una propuesta real de esa vieja mentira, vieja zoncera, en la cual nos hacen creer que la política solamente va a funcionar cuando todos estén de acuerdo y ninguno puede levantar la voz tratando de discutir de otra forma, con otro color.

–Me impactó mucho también la Zoncera N° 3, que se repite por ahí, que la gente va a las manifestaciones por la Coca y el choripán…

–Es una forma de degradar a aquel que piensa de una determinada manera, porque a lo mejor las políticas que nosotros llevamos a la práctica, primero con Néstor, después con Cristina, van siempre hacia los más vulnerables, a pesar de tener políticas para todos, porque las decisiones que se toman en conjunto le pertenecen a todos los argentinos. Al atender a esa franja que normalmente se la despreció porque las políticas neoliberales no las comprendían, dejándola sin trabajo, en pobreza, con indigencia, cuando uno empieza a tratarlos como se lo merecen, por esa dignidad legítimamente ganada por el solo hecho de ser un prójimo, nos encontramos con que cuando nos sentamos a hablar de lo que nos interesa a todos, están. Lo primero que se hace es descalificar. Usted ha visto en la mesa de Mirtha Legrand decirlo muchas veces: les pagan y porque les pagan, van. Es una demostración acabada del profundo desprecio por la gente, y sobre todo, por los que menos tienen, por los más vulnerables. Si el tema fuera solamente una necesidad fisiológica, la de comerse algo, en este caso un embutido, lo que nosotros decíamos es que vayamos con una propuesta de Cristina al gobierno, Doña Petrona al poder, o Néstor y el Gato Dumas un solo corazón, o una más concreta: si el tema es darles un sándwich para tener los votos, entonces Ronald Mc Donald sería presidente de los EE UU.

–Otra cosa me llamó la atención: que el problema de la Argentina son los argentinos…

–Es una manera de hacerse las víctimas, y uno creerse más vivo que nadie porque dicen que el tipo es tan vivo que se da cuenta que él mismo forma parte del problema. Y la realidad es que es una estupidez sensible. Esa estupidez adquiere característica de zoncera, la denunciamos como tal porque después aparece ligada a otra. Siempre estas zonceras arrancan con la primer zoncera que menciona Jauretche en 1968, que nosotros tomamos como la primer zoncera, que él llama la madre que las parió a todas, porque en definitiva eso de “civilización y barbarie” termina siendo lo que todos se tragan: la civilización es lo que viene de afuera, y si viene de los EE UU mejor, y la barbarie es todo lo que hacen los argentinos, una hermosa discusión para ofrecer y dar porque creemos que es un error fantasmagórico que se le quiere contar a la sociedad.

–Al final de este libro, Zonceras argentinas y otras yerbas, prologado por la presidenta de la Nación, hay una especie de anti-bibliografía, que es donde transitan estas zonceras repetidas hasta el hartazgo, y sus autores. Usted dice: vayan y lean, y en función de lo que leen tienen acá elementos para responder, para reflexionar. De hecho, Jauretche fue el primer sociólogo criollo que, sobre actitudes de la sociedad, fue señalando y marcando aquello que es definitivamente nocivo e instalado como verdades.

–Con una particularidad: Jauretche era un intelectual, como lo fue Hernández Arregui o Scalabrini Ortiz, pero con una diferencia: él era un político y hablaba desde la política. Uno, salvando las distancias, y yo no me parangono, quise hacer una cosa parecida, hablemos desde la política, con una ventaja que él no tenía, porque en 1968, con el gobierno de Onganía, él no tenía la capacidad de llegar a la información fidedigna como nosotros sí podemos brindársela a la gente que quiera conocerla y salir definitivamente de esa zoncera, y sacársela como si fuera un trapo con piojos. Ese es el objetivo final.

–El objetivo público del libro me pareció bien armado, incluso para sectores juveniles. ¿Es así?

–Sí, decididamente. Por eso yo pongo en el libro que más que un texto, es un gesto lo que estamos haciendo. Queremos que quienes tienen esa vocación lo puedan ver definitivamente y que se den por enterados de lo que les ofrece la discusión y se quedan cortos con la información con que cuentan. Nosotros contamos, de cada una de las tantas estupideces que se dicen, la realidad de la milanesa, y ahora ustedes tienen elementos para poder contarlo si la vocación es esa.

–La Zoncera Nº 33, que habla de los medios oficialistas vs los medios independientes…

–Eso lo vemos permanentemente. Después lo coronamos con el trabajo que gentilmente nos cediera Mariana Moyano, con los títulos que no fueron. Pareciera ser que siempre estas cosas son maniqueas, o blanco o negro, o bueno o malo, rubios o morenos, las cosas tienen que estar tomadas de un punto o de otro, pero a partir de WikiLeaks fuimos viendo que todos estos que teóricamente son unos periodistas independientes espectaculares, la Embajada de los EE UU los llama cautivos. Don Arturo les hubiese dicho cipayos directamente. Queremos exhibirlo, mostrarlo de la mejor manera porque nos gusta que esto fuera reflexionado. Jauretche define en algún momento sobre la calificación de independiente, el tema de no recibir dinero de empresas privadas, como es el non plus ultra de la libertad de conciencia. Nosotros eso lo analizamos, lo desmenuzamos de la mejor manera. Es imperioso que veamos que el periodista que realmente se siente como tal, no es que está recibiendo plata de nadie para decir lo que tiene que decir. Estas son las cosas que nos preocupan.

–Es muy elogioso que la presidenta Cristina Kirchner haya escrito el prólogo, porque se comentaba que habría cierto distanciamiento o frialdad con usted. Cristina plantea a este libro como una herramienta para la discusión, con adjetivos de halago para el trabajo. ¿Quedó satisfecho con esto?

–No pierdo el tiempo al decir que no, porque no me van a creer. La realidad es esa. Cuando nosotros empezamos a recabar información, un día saliendo tarde de Casa de Gobierno, como a las 11 de la noche, le comenté el tema y le encantó. ¿Es mucho pedir que lo prologues?, le pregunté. Me dijo: “No, me encantaría.” Trabajamos como perros lunes y martes de Carnaval, nos decidimos a terminar, me senté en la máquina yo mismo, que soy muy rápido, las correcciones se hicieron en ese mismo momento y lo metimos en la editorial. Ordenamos las cosas lo mejor posible y nos fuimos a hacer la prueba de galera, que fue lo primero que le acerqué a Cristina para que lo pudiera leer. Cristina tiene una disciplina intelectual superlativa: jamás prologaría un libro que no haya leído hasta la última coma, con lo cual, doblemente satisfactorio.

–Hay mucha gente habituada a escucharlo a usted con Magdalena Ruiz Guiñazú, en esos diálogos de la mañana en Continental, con esa tensión que mantienen, y ahí se escucha esto de que Kirchner es autoritario, que usted califica en la Zoncera Nº 10.

–Ese tema nace a la luz del antojo de alguien que quería encontrar una forma de sacar a Néstor de la cancha, o intentarlo. Eso no fue más que intento. Esta cantinela arranca en el 2003. Nosotros buscamos poner en eso todo lo que fue sucediendo a lo largo de la presencia de Néstor, primero en su candidatura, después como presidente de los argentinos sin asumir, en donde del diario La Nación, el propio Escribano le dice que si no cumple con una suerte del “Manual del presidente” que me gusta, va a durar muy poco. Y Néstor lo denuncia públicamente en la mesa de la señora Mirtha Legrand, vaya lugar para denunciarlo ¿no? Son las cosas que nos parecen importantes a la hora de definir al verdadero Néstor Kirchner, porque la verdad es que ese Kirchner es el que se cargó al hombro el país que estaba prendido fuego, y se dedicó a pensarlo pedacito por pedacito, y ahí aparecen entonces las dos definiciones: la de autoritario y la de hegemónico. La de hegemónico, acá todo el mundo lo utiliza como si supiera, pero en realidad hegemónico no quiere decir lo que ellos quieren decir. Buscamos específicamente las expresiones de Gramsci para tratar de demostrar lo que significa esa hegemonía, definida como capacidad de dirección, como capacidad de conquistar alianzas, de estar por encima de la base social del Estado del proletario. El objetivo era ponerse por encima para poder guiar o conducir, tal cual lo dice su definición en griego. Todos los que quisieron poner en Néstor estas características, que agarró un país como el culo, como decimos nosotros literalmente, se lo puso al hombro y fue capaz de darlo vuelta como un media, para poner al país que Cristina consolidó a partir de 2007, y esto es lo que nos gusta exhibir.

–Quién es el conejo negro al que alude en el libro…

–Es el jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, porque al conejo negro ni los magos lo hacen trabajar. La realidad es que estamos en presencia de un jefe de gobierno cuya familia se ha llenado de dinero haciendo obra pública y no ha podido resolver el tema de calles y veredas. Su misma familia se llenó de dinero como dueña de MANLIBA con la recolección de residuos y no ha podido resolver ese tema tampoco, ni la limpieza ni la recolección. No ha podido resolver el tema de las inundaciones. No hizo un sólo tramo de subterráneo, porque todo se hizo financiado por el Estado Nacional. No arregló escuelas ni hospitales. Si quiere más demostración es imposible. No le importa trabajar. ¿A qué se dedica? A nada. Él hace márketing, que le dice el gran Barba (por Jaime Durán Barba) que le alcanzará para ganar, y en realidad estamos en presencia de cositas un poco más serias.

–¿Cuándo va a presentar el libro? ¿Lo va a firmar en público?

–Ya le vamos a encontrar la forma. El 5 de mayo será la presentación en la Feria del Libro.

–¿Va a ir a la Feria del Libro?

–Por supuesto, hay que presentarlo al libro en la Feria.

–En el programa tenemos un debate sobre si hay que ir o no a la Feria por la presencia de Vargas Llosa, pero si usted va a ir, me complica todo…

–Hay que ir. Yo voy a ir a presentarlo. Además, él va a estar primero y como él dijo que va a hablar de política, cómo no voy a tenerlo para debatir, tratar de contestar de la mejor manera posible. Yo sigo creyendo, y si buscan en una de las zonceras esa que dice que solo no va a poder, van a encontrar expresiones muy duras que él vierte acerca de nuestra presidenta, que son las que duelen, las que dan bronca. No es de caballeros ponerse a hacer expresiones de esas características, sobre todo cuando no la tiene adelante. A mí me gustaría ver si es tan guapo de decírselas en la cara. En cualquier lugar del mundo, arrogarse ese derecho de manifestar de esa forma e insultar y agraviar, no es aceptable. Creo que Vargas Llosa estuvo ausente de los cursos que la CIA da a sus cuadros de buenos modales.

–Llama la atención que los que piden consenso y que firman acuerdos por presuntas faltas a la democracia son los mismos que después piden palos para la gente que toma un predio con tantas necesidades, sin búsqueda de consenso…

–Y hacen una definición del tema reprimir. Reprimir no es malo. Forma parte de las decisiones del Estado. De eso nos quieren convencer. Sostenemos que es un poco más largo el camino elegido por nosotros, fundamentalmente por Néstor, en julio de 2004, esos momentos duros en la Legislatura de la Ciudad, y sostenemos que de esto se sale sin sangre, sin heridos y sin muertos. Y queremos honrar eso que sostuvimos con Néstor, que sostiene Cristina y que no cambiará en nuestra posición.

–Eso de la distinta vara, lo que uno considera una operación, esta de Techint, de Paolo Rocca, con los directores estatales en las empresas, lo que no es otra cosa que un derecho del Estado…

–Él es el responsable de esta situación. Habría que exhibir un poco de números: cuando la presidenta envía una ley que se sanciona el 20 de noviembre de 2008, y se firman los decretos 2103 y 2104 el 4 de diciembre de 2008, el 5, los fondos pasaban nuevamente al Estado Nacional. Esos fondos, que eran en ese momento 80.209 millones de pesos, hoy 31 de marzo, último mes como corte formal, son 182.600 millones, con lo cual, lo que lograron hacer durante 14 años, porque todos los años de lo que llegaba se llevaban el 30% de comisiones, el Estado que siempre es imperfecto, que no sabe administrar, que comete errores, pasó de esos 80.209 a 182.600. Si hablamos de plazos fijos, de plata viva que estaba en el banco, de fondos que podrían ser utilizados, cuando se toma el Fondo, había 10 mil millones de pesos, de los cuales sólo 122 millones estaban en el Banco Nación. Lo demás, en bancos privados. En este momento, tenemos 18 mil millones de pesos, de los cuales un tercio está en Banco Nación, un tercio en Banco Provincia y un tercio en bancos privados, siempre garantizando no poner más allá del patrimonio del banco, que nos garantice que es plata segura, y que rinda la rentabilidad prevista. Desde el punto de vista de las acciones, las tomadas en aquel momento, el stock de acciones nacionales era de 7744 millones. Hoy es 22.124 millones, con lo cual queda claro que la buena administración del Estado Nacional ha multiplicado el fondo de forma superlativa, y que eso nos ha permitido cobrar dividendos en 2009, de 419 millones, de los cuales ni Siderar, ni Techint, ni Telecom habían pagado dividendos –en 2010 sí lo hicieron: 263 millones Telecom y 99 millones Siderar– y pensar seriamente cómo seguir con nuestra propia política. Si hay dinero nuestro puesto y somos socios, queremos a nuestra gente participando en la toma de decisiones o al menos conociendo lo que se está haciendo para defender los intereses de todos. Esa es la discusión que estamos dando.

–Por qué cree que Paolo Rocca hace y dice lo que hace y dice en este momento?

–A mí me parece que estas empresas con tanto peso específico, porque son casi monopólicas ya que no hay otra que tenga la capacidad de producción de acero y caños sin costura como sucede con esta empresa, sienten que los presidentes han manejado el poder que ellos le han prestado. Sucede con Clarín, con Techint porque el responsable de esta situación fundamentalmente es Techint. No vamos a creer que son los empresarios que están diciendo que no, es Techint. Nosotros tenemos que llamarle la atención y decir exactamente cómo son las cosas porque el poder de los argentinos no va a quedar en manos de Paolo Rocca, van a estar en poder de los argentinos, que va reacomodar sus títulos el 23 de octubre y decir quién va a seguir al frente de estas decisiones, tomando posiciones duras como debe ser a la hora de gestar sus políticas públicas. Si no les gusta, no les gustará pero la ley hay que cumplirla. Esa época, en que se presionaba a los presidentes y se les hacía hacer lo que se les antojaba, se terminó. Y esta presidenta, que creían que por ser mujer tenía alguna suerte de debilidad, ha demostrado tener mucho más coraje que muchos hombres porque cuando tuvo que discutir la Ley de Medios Audiovisuales, se la cargó a los hombros, cuando tuvo que discutir palmo a palmo lo que correspondía como Papel Prensa o la política de Derechos Humanos, cosas tan importantes a la hora de definir, consolidar y respetar el derecho por la dignidad del ser humano, lo ha hecho sin cortapisas y sin reparar en algunas amenazas respecto a sus acciones, con lo cual estamos convencidos de lo que está sucediendo.

-En el PJ Federal están las cosas complicadas, al borde de la ruptura porque no
pueden dar cuenta de cierta transparencia a la hora de su propia pre-interna, esta que inventaron para desconocer la ley que indica que el 14 de agosto hay que ir a elecciones primarias. Lo mismo sucedió en el radicalismo, pero salta como información en los medios hegemónicos, es este tema de las listas de adhesión o las llamadas colectoras. ..

–En lo del radicalismo me parece que el hecho de que uno de los candidatos deserte, no tiene mucho que ver con esto, por lo que la intención de hacer una interna tradicional, como se hizo toda la vida en el radicalismo, pareciera no funcionar. Lo que llamaron interna del Peronismo Federal es una pantomima. No es una interna, no perdamos el tiempo. Es un chiste. De última, dejaron de llevar adelante una pantomima. No existe eso. Respecto a la lista de Adhesión, mal utilizado el término colectora que yo no lo utilizo, lo que nosotros sostenemos es que el peronismo no es una federación de partidos municipales y provinciales: es un movimiento nacional que conduce la presidenta de la Nación. Alguien puede estar de acuerdo con esta visión y sumarse a esa propuesta nacional, y adherir entonces con su lista a la propuesta nacional. Y esto es lo que está sucediendo. Y no lo inventamos nosotros: lo hizo Juan Perón en 1973, cuando decían que votar por izquierda y votaban por el Frente de Izquierda Popular de Jorge Abelardo Ramos. Lo que decimos es lo mismo. En el caso en que uno puede decir va a participar Sabbatella y eso lo perjudica a Scioli. Yo les puedo decir que en los municipios también van a haber listas que van a estar jugando, a lo mejor las dos discutiendo una situación distrital, pero acompañando a Scioli, por lo cual se verá beneficiado por el mismo tema. Y no son colectoras: son listas que están adhiriendo a una propuesta provincial. De la misma manera que vemos una, vemos a la otra. Somos respetuosos, y queremos participar, no coartar. (Fuente: Tiempo Argentino).

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