Quién es Elba Araceli de Robles, la empresaria que une al “Momo” Venegas con Eduardo Duhalde y el contador Luis Torrent, detenido por el juez Oyarbide. Domicilios repetidos y negocios compartidos.Por Tali Goldman
–Buen día, ¿se encuentra la señora Elba Araceli de Robles?
–No. Y tampoco la conozco.
–Qué extraño. Esta dirección figura como su domicilio o, al menos, su lugar de trabajo.
–Mire, acá lo que hay es una obra social. La de los remiseros.
En la mañana del miércoles 16 de febrero, Veintitrés se acercó hasta el departamento B del primer piso de Cerrito 228, para buscar a la empresaria Elba Araceli de Robles. En ediciones anteriores, esta revista había señalado a De Robles como la pieza clave que une al sindicalista Gerónimo Venegas y a su jefe político, Eduardo Duhalde, con la trama de sociedades a cuya sombra crece el negocio del “trabajo en negro” en el campo argentino.
Pero la negativa que dio el portero sobre la presencia De Robles en ese edificio, lejos de clausurar la investigación, sumó un nuevo elemento. La obra social a la que se refirió el encargado es Oscraia, correspondiente a los Conductores de Remises, Autos al Instante y Afines, cuyas dependencias fueron recientemente allanadas e intervenidas por el juez Norberto Oyarbide, en la causa por la “mafia de los medicamentos”.
Es decir, Cerrito 228, 1º B no sólo es el domicilio fiscal declarado por De Robles, sino también la sede de otra de las organizaciones vinculadas al expediente por el cual el “Momo” Venegas, titular de la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), estuvo detenido durante casi 24 horas y aún sigue procesado.
Luego de una fuerte presión sindical y mediática, y de haber pagado una fianza de 500 mil pesos, Venegas fue excarcelado. Pero en su declaración, admitió conocer al contador Luis Rosendo Torrent, que el 3 de diciembre pasado fue detenido y procesado por sus vinculaciones con Oscraia.
Las oficinas de esa obra social están ubicadas en una desarreglada galería del microcentro porteño, con un típico kiosco en la entrada. Al fondo de la galería, una escalera conduce al primer piso y a una pequeña habitación. Los dos hombres que ven pasar allí sus horas, bajo una pálida luz blanca, negaron conocer a De Robles y su conexión con el lugar. Se limitaron a repetir que en ese lugar funciona “la obra social de los remiseros”.
Esa misma dirección, donde nadie la conoce, fue consignada por De Robles ante la Afip y también figura en los estatutos de las muchas empresas a las que está o estuvo ligada.
Como reveló Veintitrés en sus dos ediciones anteriores, esta empresaria preside Gregard, la sociedad contratada por el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), la entidad que dirigen Venegas y la Mesa de Enlace.
Por disposición del Renatre, Gregard debería realizar tareas de inspección y fiscalización de las condiciones en que son contratados los trabajadores rurales.
De igual manera que con el Momo, De Robles está estrechamente ligada a Duhalde, histórico padrino político de Venegas. En 2007, De Robles y su socio en Gregard, Leonardo Lavanda, ocuparon la conducción de Finca Las Casuarinas SA, en reemplazo del cazador de tiburones y su esposa, Hilda “Chiche” Duhalde, que a través de esa compañía administraban una estancia de igual nombre, ubicada en la localidad de San Vicente.
Durante el allanamiento de las oficinas en Cerrito, escenario compartido por De Robles y el contador Torrent, la Justicia secuestró documentos que corroboraban la compra de medicamentos adulterados.
Esa línea de investigación fue la que condujo a la detención de Torrent, el hombre a quien se señala como “la mano derecha” del jefe de la Uatre. El propio sindicalista tuvo que admitir que lo conoce hace 19 años. “Tengo un trato habitual con Torrent. Este año no lo vi. Y lo habré visto dos o tres veces el año pasado”, declaró en los tribunales.
Los vínculos de la presidenta de Gregard con el mundo de los medicamentos no se agotan en el domicilio compartido con la Oscraia y su contador.
En 2001, la prolífera De Robles creó otras dos empresas: Romitel y Vieja Granja. Lo hizo junto a quien hoy es la presidenta de Bungard SA, la firma contratada por Venegas para realizar las auditorías médicas en Osprera, la obra social de la Uatre que investiga Oyarbide.
Pero De Robles también es en sí misma una empresaria farmacéutica. En marzo de 2006, junto a una abogada de nombre Analía Haj Yahia, creó la firma Nosir SRL, dedicada a una amplia variedad de actividades dentro del mundo de los medicamentos, incluida la elaboración, industrialización y comercialización de drogas. Para más coincidencias, en el estatuto que dio vida a Nosir, De Robles volvió a dar la mencionada dirección de la calle Cerrito. Por último, su socia en este emprendimiento, la abogada Haj Yahia, integra la lista de empleados de Osprera.
La obra social de la Uatre funciona en el 8º piso de Reconquista 630, donde por largo tiempo tuvo su sede Gregard, que hoy opera en Bartolomé Mitre 226. De todas formas, en ninguno de los dos lugares supieron indicar el paradero laboral de De Robles. De lo que sí no hay dudas es de su ubicación en el mapa empresarial: siempre cerca de Venegas y su entorno, como en el caso de Roberto Omar Rago, un arquitecto que supo hacer las veces de apoderado de la Uatre y que actualmente coordina las obras del gremio. Rago y De Robles son gerentes de la firma Mocamp SRL, dedicada a la cría de ganado y a la elaboración de productos de campo.
El arquitecto tiene domicilio en la localidad de Necochea, pago chico de Venegas, y en esa misma ciudad balnearia está a cargo de la construcción del fastuoso complejo de aguas termales “Médano Blanco”, propiedad de la Uatre y que, se espera, estará inaugurado en el transcurso de este año.
Para seguir con los datos sugestivos, al igual que De Robles, la allanada Oscraia y el procesado Torrent, Mocamp también estableció domicilio en el primer piso de Cerrito 228.
Una dirección a la que conducen todos los caminos. (Fuente: Revista Veintitrés).
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