–Los empresarios del G-6 han emitido un comunicado criticando las medidas proteccionistas aplicadas recientemente, pero al ser consultados de forma particular, muchos coinciden que el modelo económico vigente los ha beneficiado ¿Hay un doble estándar de opinión o el G-6 está desbalanceado a favor de los empresarios más críticos del gobierno?
–Lo que más pesa son los intereses específicos de cada sector. El que exporta, quiere que le devalúen el dólar. La devaluación del dólar significa una crisis importante en el mercado interno porque afecta a los salarios. Además, muchas veces se escucha hablar de las políticas que recomienda el FMI, pero nosotros ya vimos adónde nos llevaron esas políticas. Por eso el sector exportador siempre va a protestar, aunque les vaya tan bien como en la actualidad. ¿Qué puede decir el campo? Nunca se cotizaron tan bien ni la soja ni el maíz. Somos el principal exportador mundial de aceite de soja. ¿Cómo pueden venir a decir que el dólar a estos niveles les causa un perjuicio? Además, no se piensa en el resto de la sociedad. Y la realidad es que, en privado, cada uno reconoce que les va muy bien, y cuando llega el momento de recoger la cosecha o la fruta, la exportan, reciben su pago en dólares o euros y pagan las retenciones y los sueldos en pesos. Por lo tanto, tampoco es consistente el argumento de los altos costos laborales que hay en el país, que son inferiores a los de Brasil. Además, es inconcebible pensar que vamos a volver a ser un país agrícola-ganadero donde hay un 20% de la población que le va muy bien, que cambia su 4 x 4 y viaja a Miami con frecuencia, y otro 80% por debajo de la línea de pobreza, como ocurrió en 2002. Los que hoy hablan de inestabilidad institucional, ¿de qué hablaban cuando en los años 2000 o 2001 eran gobierno? Teníamos 24 monedas. No creo que quieran volver a un país para pocos. (Fuente: Tiempo Argentino).
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