Confesiones de un taxista
Sábado. Eran las 8.30. El día había iniciado muy temprano y no había sido muy fructífero con los viajes. Son momentos. A las pocas cuadras de recorrer la zona de San Telmo, al llegar a la esquina de Venezuela y Perú, me hizo señas una señorita. Luego de los saludos me indicó que su destino era el hospital Garrahan.
Es útil puntualizar que el citado establecimiento lleva ese nombre en homenaje al médico pediatra que nació en 1893 y falleció en 1965 y fue diploma de honor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires en 1915. Como consecuencia de todo esto en 1979 la Secretaría de Salud Pública de la Nación decidió poner su nombre al hospital como un merecido reconocimiento.
La pasajera en cuestión es de origen español y es médica cirujana en traumatología pediátrica. Tiene treinta años y está haciendo un curso de postgrado en este hospital.
La doctora Eugenia Mesa es una auténtica exponente de la belleza española. Ella, nació en Sevilla.
Según me contó, este hospital de pediatría está muy bien conceptuado en España, como uno de los mejores a nivel mundial por su calidad, equipamiento y capacidad de profesionales.
Eugenia logró después de muchos esfuerzos que le permitieran venir a capacitarse en el Garraham, donde está cursando desde hace tres meses y en muy pocas semanas volverá a su terruño natal, con todo un bagaje de experiencias y conocimientos adquiridos en la institución.
Les recuerdo que el Garrahan se encuentra ubicado en el predio que delimitan las siguientes arterias: Combate de los Pozos, 15 de Noviembre de 1889, avenida Pichincha y avenida Brasil.
15 de Noviembre de 1889 fue la fecha en que se proclamó la República Federativa de Brasil; Combate de los Pozos, es en recordación del combate naval que libró el Almirante Brown el 11 de junio de 1826 en la guerra contra el Brasil y Pichincha es por una batalla que realizó el Mariscal Antonio José de Sucre en Ecuador contra los Realistas.
También es bueno destacar las noticias positivas, como el reconocimiento que en otros países se tiene de nuestras instituciones hospitalarias y no solamente detallar las bajezas y los delitos en las primeras planas.
Me tocó conocer a profesionales de distintas órbitas que son originarios de países limítrofes y que han estudiado en nuestras universidades y posteriormente al volver a su tierra mostraban con orgullo haberse recibido en las facultades de Argentina.
Desde esta columna le deseamos mucha suerte a la doctora Eugenia y que pueda aplicar en su querida Sevilla los conocimientos que tomó en nuestro Garrahan.
Creo que si sabemos mirar un poco más alrededor nuestro encontraremos muchos casos como el de la sevillana que representa un orgullo para las instituciones hospitalarias de nuestro país.
Será hasta nuestro próximo encuentro. (Fuente La Nación).
No hay comentarios:
Publicar un comentario