El veterinario Federico Santángelo, consultor privado, consideró que los problemas de la ganadería se extenderán durante toda la década próxima y presentó trabajos de simulación realizados con la Universidad Católica Argentina (UCA).
Santángelo abrió la serie de exposiciones en el Seminario Regional 2010, organizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Ipcva) con el lema Ganadería y compromiso, diagnóstico y propuestas para el crecimiento sostenido de la cadena de la carne vacuna.
El experto consideró que con la intervención del Gobierno en la ganadería se produjo un “quiebre de las estructuras” en 2006 y que entre “sequía y sin precios fue un cóctel explosivo para la Argentina entre 2008 y 2009”.
Se llegó a un promedio de 10 millones de cabezas menos de stock y el precio de novillo en pie a dos dólares.
Respecto del escenario futuro en el mediano y largo plazo, el consultor estimó que “si queremos crecer solamente en base al peso mínimo de faena” se debería estar en 240 a 250 kilos.
“Sin embargo así no se alcanzaría el faltante de carne que en la producción cuya carencia es de unas 600 mil toneladas”, agregó.
“Si nosotros mejoramos los índices reproductivos, la cantidad de animales y por ende al aumentar el stock con una tasa de extracción del 25 por ciento por ende al tener más hacienda la mandamos a faena y la producción de carne iría creciendo”, analizó.
Independientemente de los plazos de seis a diez años, para el especialista hay que considerar que en la Argentina “están faltando entre 600 y 700 mil toneladas de carnes y esa producción con peso de faena no las vamos a lograr”.
“La producción de carne, me atrevo a decir para los próximos cinco años, va a ser carente, y para revertirlo dentro de los siguientes seis años es necesario comenzar a hacer las cosas bien en la eficiencia reproductiva”, explicó.
También determinó que el destete nacional del 60 por ciento es un “índice malísimo” de una “ineficencia absoluta que no se puede mantener”.
“Si empezamos a mejorar estos índices de producción en el campo, en el establecimiento, fundamentalmente en la fábrica, si mejoramos la eficiencia productiva vamos a comenzar a producir carne”, sostuvo.
Está convencido de que “carne va a faltar en los próximos años, salvo que algún gobierno quiera tomar el costo político de importar 600 mil toneladas de carne para que baje el precio en el mostrador”.
“Carne falta y eso es lo que garantiza el precio de la hacienda por los próximos seis años: la crisis es mucho más profunda de lo que realmente uno toma conciencia”, agregó.
También estimó que el aumento del peso de faena es una medida que ayuda en el corto plazo, puede ayudar si se aumenta la cantidad de carne faenada, si aumenta el stock y la eficiencia reproductiva y se pueblan los campos”.
En 2009 se produjo el récord de liquidación del stock, de más de 16 millones de cabezas, hasta llegar a 2010 con 12 millones.
La producción de carne ese año fue de 3,4 millones de toneladas.
“Este año no creo que lleguemos a las 350 mil toneladas de carne de exportación”, sentenció.
También aseguró que faltan 1,3 millón de terneros que deberían ser consumidos el próximo año.
Actualmente, el stock nacional es de alrededor de 49.600 mil cabezas.
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