Tras el reclamo que algunos medios evaluaron dirigido al sindicalismo, la presidenta les habló a los empresarios. Calificó de “inaceptable” el giro de ganancias al exterior. “Esas malas prácticas las paga el pueblo”, puntualizó.
La presidenta Cristina Fernández criticó ayer a las empresas instaladas en la Argentina que giran sus ganancias al exterior en vez de reinvertir en el país. “Son prácticas empresariales inaceptables”, cuestionó la mandataria durante una visita a la planta de la empresa General Motors. En referencia a la costumbre de enviar las utilidades a las casas centrales, habitual en compañías multinacionales y sobre todo en un contexto de crisis en los países de origen, Cristina advirtió que esas decisiones “las termina pagando el pueblo, porque ellos (por los empresarios) son como los gatos, caen siempre bien parados”.
La jefa de Estado hizo el reclamo durante una visita a la provincia de Santa Fe, donde encabezó la presentación de la unidad 200 mil del modelo “Agile” en la terminal automotriz de General Motors. La visita no fue casual, porque la compañía anunció que hará un aporte de capital en el mercado argentino: la compañía reinvertirá en la Argentina en vez de remitir ese monto a la casa matriz.
“Son 207 millones de dólares, que los dejan y los clavan acá en la Argentina”, festejó la decisión la propia presidenta. Y agregó que la reinversión de General Motors permitirá incorporar 600 trabajadores nuevos en 2012 y ampliar la capacidad de producción en un 25 por ciento. “Son un modelo empresarial”, elogió Cristina. El CEO de General Motors para la Argentina, Uruguay y Paraguay, el brasileño Sergio Rocha, agradeció el elogio con una sonrisa.
La presidenta también dedicó un párrafo a profundizar lo que había dicho el lunes en Ushuaia, donde exhortó a “no boicotear la Argentina”. Aquella frase, pronunciada en medio del conflicto en Aerolíneas, fue interpretada como un mensaje a los dirigentes gremiales. Ayer, la mandataria aclaró que el llamado era “para todos”, y en especial mencionó “a los que ganan formidables sumas de dinero y no las reinvierten en la Argentina y la llevan afuera”.
“Que nadie se haga el distraído. No se confundan mis palabras. Así como hay prácticas sindicales que no son aceptables también hay prácticas empresariales que son mucho más inaceptables, con una diferencia: muchas veces esas prácticas sindicales terminan cobrándose como víctimas a aquellos que las practican; las otras prácticas, las malas de los empresarios, esas ellos nunca las pagan. Las termina pagando el pueblo”, puntualizó la jefa de Estado.
La advertencia de Cristina sobre el giro de remesas al exterior se produjo en medio de uno de los frentes de conflicto que está atravesando el gobierno: la fuga de capitales y la presión sobre el dólar. En el acto en la planta automotriz, ayer al mediodía, Cristina estuvo acompañada por el gobernador saliente Hermes Binner, su sucesor, Antonio Bonfatti; la ministra de Industria, Débora Giorgi; el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Antes de despedirse, la presidenta subrayó que “la relación salario-valor de autos es la más baja de los últimos ocho años” y, a modo de ejemplo, aseguró que hoy “se necesitan 8,7 sueldos para comprar un Corsa Classic Basic 0 kilómetro”. Ese vehículo, el modelo elemental fabricado por General Motors cuesta en el mercado alrededor de 47 mil pesos. (Fuente: Tiempo Argentino).
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