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jueves, 29 de septiembre de 2011

“El presupuesto no tiene la variable de ajuste de los países centrales”


El ministro de Economía llamó a la oposición a acompañar esta vez la iniciativa. Sostuvo que los ejes para 2012 son el crecimiento y la inclusión social, y anunció que no se detendrá la política de sustitución de importaciones.

El presupuesto es la expresión en números, porcentajes y estimaciones de cuánto y cómo se manifestará, en la gestión de gobierno, el modelo que conduce la presidenta Cristina Fernández. Ayer, el ministro de Economía, Amado Boudou, lo presentó ante el Congreso, donde aseguró que, además de ser “razonable”, contiene “una estrategia clara, con ejes políticos basados en el crecimiento, la inclusión social” y la incorporación de derechos para garantizar la igualdad de oportunidades. En base a ello, es que les solicitó a los pocos legisladores de la oposición que se hicieron presentes que aprueben el proyecto y que no se repita lo que sucedió este año, cuando el gobierno nacional funcionó sin presupuesto por decisión de la oposición.
El salón elegido en la Cámara Baja resultó pequeño a la hora de la presentación oficial del proyecto de Presupuesto 2012. El ministro estuvo acompañado por el titular de Diputados, Eduardo Fellner, el jefe del bloque del Frente para la Victoria (FPV), Agustín Rossi, y el presidente de la comisión de Hacienda, Gustavo Marconatto.
Boudou se preocupó por dejar bien en claro algunos puntos fundamentales del proyecto. Por caso, aseguró que “no contiene la variable ajuste”, y lo relacionó con lo que sucede en los países centrales “que entraron en una espiral de problemas, debido a sus fuertes endeudamientos y desequilibrios fiscales”. También destacó la fortaleza y la liquidez del sistema financiero argentino en contraposición de la debilidad que tiene ese sector a nivel internacional.
El ministro indicó que el Presupuesto 2012 es el resultado del proceso económico iniciado en 2003: “Esto se debe a las políticas públicas del gobierno que se fueron pautando en el presupuesto de los sucesivos períodos”, y en ocho años el crecimiento anual promedio de la economía fue del 7,6%, contra un 0,7% en el período comprendido entre 1993 y 2002”, dijo.
Boudou resaltó que el pronóstico que realizan los organismos internacionales sobre la suba del PIB argentino llega al 8%, con lo que se transforma en “el segundo mayor ritmo de expansión en todo el mundo”. En tal sentido, destacó que el proyecto, prevé un crecimiento del producto del 5,1%; una variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 9,2%; y una cotización del dólar en 4,40 pesos como promedio anual. Por otra parte, el texto normativo contempla un aumento del gasto público del 18,8% y un superávit fiscal del 2,2% del PIB.
En cuanto a la deuda externa, un tema que hizo fruncir el ceño de los opositores más duros al proyecto como Claudio Lozano del FAP y los lilitos Alfonso Prat-Gay y Patricia Bullrich, el ministro señaló que la reducción de la deuda en la Argentina llega al 43% del PIB. Sin duda que un porcentaje mucho menor que aquel 176% de los primeros años del siglo XXI. Anticipó también que reclamará la aprobación del Fondo del Bicentenario “que por tercer año consecutivo se incluye en el presupuesto para que el Estado pueda pagar deuda pública con reservas monetarias”.
No olvidó hacer referencia a la relación con Brasil, el principal socio de la Argentina. El ministro recordó que las exportaciones argentinas llegan al 21% y que responde a “una estrategia impulsada para reorientar nuestras ventas y nuestras compras hacia sectores y regiones dinámicos, lo cual le dio mayor sustentabilidad al comercio”, señaló Boudou.
Reconoció también que la política de sustitución de importaciones no se detendrá, porque es “una herramienta de defensa de la producción y de los empleos nacionales”.
Boudou afirmó ante el auditorio que el país “pudo construir certezas en medio de un mundo con alta volatilidad e incertidumbre”, y por eso reclamó que se aprobara el proyecto: “El debate no tiene que ser meramente una discusión intelectual, porque el presupuesto es una herramienta importante para la democracia, pero si no llegara a haber presupuesto va a haber una presidenta que se va a hacer cargo de la situación.” (Fuente: Tiempo Argentino).

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